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domingo, 21 de febrero de 2021

RAFAEL GUERRA BEJARANO: UN GENIO DEL TOREO

Por Antonio Luis Aguilera

Rafael Guerra Guerrita. Foto Montilla

El 21 de febrero se cumple el ochenta aniversario de la muerte de un genio del toreo: Rafael Guerra Bejarano el Guerra o Guerrita. Fue precisamente el señor Fernando el Gallo, su jefe de filas, quien sugirió al cordobés que dejara de apodarse Llaverito y lo hiciera con su propio apellido, cuando el joven Rafael usaba este distintivo para recordar que era hijo del conserje del Matadero de Córdoba, tras haberse anunciado anteriormente como El Airoso, como hizo el 8 de septiembre de 1876 cuando a los trece años debutó en Andújar, en la cuadrilla juvenil cordobesa capitaneada por Francisco Rodríguez Caniqui.

No tardaron en cristalizar las excepcionales cualidades que se le atisbaban al chaval para el toreo. Su valor, destreza, poderío y conocimientos de la lidia corrían de  boca en boca entre la admiración y el interés por verlo de la gente del toro. A aquella fuente de torería pronto acudieron para llevarla en sus filas Manuel Díaz Lavi, Manuel Molina, Valentín Martín, Manuel Fuentes Bocanegra, Fernando Gómez el Gallo y Rafael Molina Lagartijo, que contrataron al banderillero cordobés con la seguridad de saber la autoridad que, mientras caminaba con paso firme hacia la alternativa, llevarían entre su gente.

Guerrita. Julio Romero de Torres

Sería el no menos legendario Lagartijo, su maestro y paisano, quien el 29 de septiembre de 1887 se la otorgaría en la plaza de Madrid. Aquella tarde Rafael, de gris perla y oro, adquiría el grado de matador de toros con Arrecío, de don Francisco Gallardo —procedencia de don Rafael José Barbero—, único ejemplar que se lidió de esta ganadería, pues los otros cinco pertenecieron a don Juan Vázquez –antes Núñez de Prado-. El toricantano también estoqueó a los ejemplares Tinajero y Romanito.

Comenzaba la fulgurante carrera de aquel matador excepcional, nacido en el Barrio más torero del mundo —el Campo de la Merced de Córdoba— y bautizado en la parroquia de Santa Marina de Aguas Santas, que es considerado como uno de los espadas más determinantes y completos de la Tauromaquia, de un rey del toreo que, por saber, hasta supo irse a tiempo, sin ceder su cetro ni que nada le quedara por demostrar en los ruedos, donde la profunda huella de su magisterio, del que presumió toda su vida, se agigantaría al ser analizada con perspectiva histórica.

Esa fue la falla del genio: la rotundidad de un magisterio que resultaba insultante, cualidad que al principio arrebata a los públicos, pero que de convertirse en rutina les cansa, cuando aguardan impacientes el fracaso que no llega del ídolo que han levantado. Si a ello le añadimos la arrogancia personal del propio Guerra, que no se callaba ni una, posiblemente hallemos la clave del acoso que sufrió en las últimas temporadas. Verbigracia, se cuenta que antes de echar el paseíllo para lidiar una corrida que había levantado admiración por la seriedad de sus ejemplares, mientras se colocaba el capote de paseo un espectador le preguntó con guasa: «Rafael, ¿qué va a pasar esta tarde?». Y Guerrita respondió sin inmutarse: «¡Lo que a mí me de la gana!»

Guerrita en Sevilla ante Judio, de Miura.

Podría decirse que entre la admiración por su poderío y el rechazo por su soberbia transcurrió su carrera, pero finalmente admitió que la hostilidad del público era difícil de llevar mientras tenía que jugarse la vida. Así las cosas, al atardecer del 11 de junio de 1899, en la fonda de doña Gregoria Echezarreta, su cuartel general y el de su cuadrilla en la Villa y Corte, cuando se quitaba el traje que lució por última vez en Madrid, le dijo a su buen amigo José Bilbao: «Pepe, no toreo más en Madrid ni para beneficio del lucero del alba». El torero de Córdoba asimilaba ya su retirada, que aconteció cuatro meses más tarde, el 15 de octubre en Zaragoza, donde vestido de gris plomo y oro, puso fin a su admirable carrera estoqueando al toro Limón, colorado ojo de perdiz, de la ganadería de don Raimundo y don Jorge Díaz. «¡No me voy. Me echan!», dijo con pena a los suyos.

Guerrita actuó como espada de alternativa trece años, sumando 892 corridas, 22 de ellas como único espada, estoqueando 2.339 toros y sufriendo 15 percances de consideración. Pero si dejamos los números aparte, como argumenta José Alameda su figura no ha sido comprendida por quienes la analizan de forma superficial, recreándose en datos, anécdotas y sentencias, sin profundizar en lo que verdaderamente fue y representó en el toreo de su época, y en la influencia que tuvo en el de nuestro tiempo.

Rafael el Gallo, Joselito, Machaquito y Guerrita. Fotografiada titulada
"Los cuatro ases del toreo". Fue tomada el 15 de noviembre de 1915 en
la sierra cordobesa, en la finca "San José de Vista Alegre". Foto Montilla

De ello da testimonio la Tauromaquia redactada bajo su dirección técnica, publicada en 1896 por Leopoldo Vázquez, Luis Gandullo y Leopoldo López de Sáa, que revela que si hubo un diestro que intuyó el toreo que llegaría con el siglo XX, para lo que sería indispensable un toro más proporcionado de hechuras, con mayor fijeza y bravura, ese fue Rafael Guerra, al que no entendieron cuando sentenció: «Después de mí, naide, y después de naide, Fuentes». Bien sabía el cordobés que el trono que dejaba no tendría sucesor. Llegaba el interregno taurino o la generación de los naides, pues nadie lo ocuparía hasta tres lustros más tarde, cuando Joselito —«ese niño hace cosas que no hemos hecho más que Lagartijo y yo»— con sus portentosas cualidades, las que Rafael admiraría profundamente, abrazaría y desarrollaría los preceptos de la Tauromaquia del espada cordobés.      

Genio y figura: Rafael Guerra, como 
vistió de calle toda su vida. Foto Montilla

El gran analista José Alameda, en su “Historia verdadera de la evolución del toreo” (Bibliófilos Taurinos. México D.F. 1985), explicó que para comprender la historia del toreo es necesario hablar del antes y después del Guerra, al tratarse de la figura que establece la frontera entre el toreo de Lagartijo y Frascuelo, que en Guerrita alcanza la más alta perfección, y el nuevo toreo que el propio espada intuyó y expresó en su Tauromaquia, como cambiar los preceptos de la antigua verónica, donde el diestro citaba de frente y levantando los brazos despedía la embestida, para enseñar que con el cite de costado el espada jugaba indistintamente ambos miembros para articular el lance.

    Guerrita contempló igualmente la ligazón de los pases de muleta, al preceptuar que el pase regular (natural) se daría estirando el brazo hacia atrás, describiendo con los vuelos un cuarto de círculo, y no se remataría necesariamente con el cambiado de pecho, como entonces era habitual, sino que se repetiría con la misma mano las veces que fuera posible porque el animal lo permitiera. He ahí la técnica que Gallito desarrolló en su habitual modelo de faena, al torear con la mano izquierda sin despedir al toro en línea recta, dejándole colocada la muleta que le ofrecía seguir su viaje hacia atrás para repetir la suerte.  

Dos colosos del toreo, Joselito Guerrita, posan en el patio
de la conserjería de la vieja plaza de Los Tejares de Córdoba.

En el Califato Taurino de Córdoba, instaurado por la hipérbole del periodista aragonés don Mariano de Cavia, que proclamó Califa al inolvidable Lagartijo, la tradición popular proclamaba como II Califa, por haber sido quien fue en el toreo de su tiempo, a Rafael Guerra Bejarano. Desde su alternativa hasta la retirada el reinado de Guerrita fue incontestable. El nene del Barrio, criado entre reses en las paredes del viejo Matadero, dominó con tal precisión las suertes del toreo que su paso por las plazas eclipsó cuanto ocurría en el panorama taurino. Alejado de los ruedos, pero vistiendo toda su vida como un hábito de torero el traje de chaquetilla corta, complementado con botines y sombrero cordobés, en una ocasión le preguntaron: «Rafael, ¿siente usted haber dejado los toros?». A lo que con orgullo y legítima torería respondió: «¿Quién, yo...? ¡Eso, ustedes!» Bien sabía el genio lo que decía. El trono no tuvo sucesor hasta la llegada de Joselito, el hijo de su compadre y amigo Fernando Gómez.


 ENLACE AL TEXTO “CRONOLOGÍA DE GUERRITA”, de Rafael Sánchez González

miércoles, 27 de junio de 2018

CRONOLOGÍA DE "GUERRITA"

    
Rafael Guerra Bejarano Guerrita. Foto Montilla
En 1991, con motivo del 50 aniversario de la muerte de Rafael Guerra Bejarano Guerrita, la Tertulia Taurina del Círculo de la Amistad de Córdoba, editó un valioso documento, donde se recogía el extraordinario trabajo del gran aficionado y bibliófilo taurino cordobés Rafael Sánchez González, que con el título "Cronología de "Guerrita", recopila 125 fechas de la biografía del grandioso torero. Por el rigor y la solvencia que merecen los minuciosos estudios de este bibliófilo taurino, de quien tengo el honor de contar con su amistad, vamos a servirnos de su labor investigadora para recopilar algunos datos de ese exhaustivo trabajo, con objeto de profundizar y divulgar el conocimiento histórico de Guerrita, una figura legendaria del toreo. 

Antonio Luis Aguilera


CRONOLOGÍA DE "GUERRITA" (Resumen)
Por Rafael Sánchez González

-Era hijo de José Guerra Páez y Juana Bejarano Martínez, nació en Córdoba el 6 de Marzo de 1862,  y fue bautizado dos días después en la parroquia de Santa Marina de Aguas Santas; contrajo matrimonio con doña Dolores Sánchez Molina el 17 de enero de 1889, y falleció en la ciudad que lo viera nacer el 21 de febrero de 1941.

-Debutó en la plaza de Andújar el 8 de septiembre de 1876, contando trece años de edad, en la Cuadrilla Juvenil Cordobesa que había fundado Caniqui.

-Fue anunciado con tres apodos distintos durante su carrera. Estos fueron El Airoso, Llaverito y Guerrita, siendo este último con el que alcanzaría celebridad como uno de los diestros más importantes de la historia del toreo.

-Figuró como banderillero en las cuadrillas de Manuel Díaz Lavi, Manuel Molina, Valentín Martín, Manuel Fuentes Bocanegra, Fernando Gómez el Gallo, y Rafael Molina Lagartijo. 

-Cuando decidió abandonar la cuadrilla de Fernando el Gallo, el espada sevillano hubo de contratar a dos peones para suplir su ausencia. Estos fueron Fernando Lobo Lobito, y Juan Romero Saleri.

-Se doctoró en Madrid el 29 de septiembre de 1887. Luciendo un terno gris claro y oro, recibió el grado de manos de su paisano, jefe y maestro Rafael Molina Lagartijo. El toro de la ceremonia atendía por Arrecío, de don Francisco Gallardo, único ejemplar que se lidió de este hierro, pues los otros cinco pertenecían a don Juan Vázquez -antes Núñez de Prado-. Rafael también estoqueó esa tarde a Tinajero y Romanito.  

-Se libró milagrosamente de las dos puñaladas que intentó asestarle un exaltado espectador en su presentación como matador de toros en Sevilla. El hecho tuvo lugar el 15 de abril de 1888, al término de la corrida de feria en la que con reses de don José Orozco compartió cartel con El Espartero.

-Llegó a ser contratado en Madrid por seis mil pesetas por corrida en 1893. Estos honorarios no habían sido cobrados anteriormente por ningún otro torero.

-Toreó tres corridas en un sólo día, el 19 de mayo de 1895. Estas tuvieron lugar en San Fernando (Cádiz), por la mañana, alternando con Pepete en la lidia de toros de Saltillo; a mediodía, en Jerez de la Frontera, compartiendo cartel con Fabrilo y estoqueando reses de Cámara; y por la tarde en Sevilla, junto a Antonio Fuentes, frente a morlacos de Murube. En total, estoqueó nueve toros de diez estocadas y dos pinchazos.

-Rejoneó un astado en Barcelona vestido de calle el 16 de septiembre de 1895, en un festejo de aficionados, con la mala fortuna de que la cabalgadura fue derribada y el torero herido en la pierna derecha.

-Fue objeto de una falsa alarma de muerte el 20 de junio de 1896, a las 22,45 horas, cuando se cursó un telegrama en Ciudad Real que notificaba el asesinato de Guerrita en la estación de ferrocarril de Miguelturra.

-Asistió el 18 de julio de 1896 a la taberna de "Calzones" -actualmente "San Miguel"- con motivo de la inauguración del famoso "Club Guerrita". Posteriormente, el 24 de octubre, el club se trasladó a los altos del café "La Perla", en la calle Conde de Gondomar, y de allí (20/5/1887), a la otra esquina de dicha calle, en cuya planta baja estaba "La Cervecería", para quedar definitivamente ubicado (año 1902) en el núm. 19 de tan céntrica vía cordobesa, hasta que a la muerte de su titular (21/2/1941) cerró para siempre sus puertas.

-Actuó por última vez en Madrid el 11 de junio de 1899. Cansado de la hostilidad del público, al regresar a la fonda de doña Gregoria Echezarreta (cuartel general de "Guerrita y su gente" en sus desplazamientos a la corte), se dirigió a su amigo don José Bilbao y le dijo: "Pepe, no toreo más en Madrid, ni para beneficio del lucero del alba".

 Los cuatro ases. Foto Montilla
-Posó junto a Rafael el Gallo, Machaquito y Joselito el 15 de noviembre de 1915 para  la famosa fotografía conocida como los cuatro ases del toreo. El hecho ocurrió en la sierra cordobesa, en la finca denominada San José de Vista Alegre, propiedad entonces de don Juan Roldán.

-Asistió el 24 de octubre de 1923, festividad de San Rafael, a la inauguración del monumento al Sagrado Corazón de Jesús en las Ermitas de Córdoba. 

-Dio los últimos capotazos de su vida en abril de 1925, en la placita de tientas de El Capricho, en el término de Alcolea, donde pastaba la ganadería de su hermano Antonio

-Durante los trece años en que actuó como espada de alternativa, sumó 892 corridas y estoqueó 2.339 toros.
                       
Guerrita, posiblemente el torero más completo de la historia. Foto Montilla
                                      PERCANCES DE CONSIDERACIÓN QUE SUFRIÓ 

-16/8/1883. Orihuela (Alicante). Malospelos, retinto, del Conde de la Patilla, al lanzarle contra las tablas le fracturó el cúbito izquierdo, lesión que le impidió torear el resto de esa temporada.

-9/7/1886. Pamplona. Resultó doblemente corneado en el muslo derecho y contusionado en el brazo del mismo lado, al acabar  con el novillo que había rejoneado un individuo apodado Tabardillo.

-20/11/1887. La Habana (Cuba). En su debut en esta plaza, el cuarto de la tarde, de nombre Calderero le infiere un puntazo en el muslo izquierdo al hacerle un quite al picador el Morenito.

-1/1/1888. La Habana. Boticario de Saltillo, le hirió en el cuello al resbalar cuando acudía a auxiliar al picador Agustín Molina.

-28/12/1888. Córdoba. Encontrándose de espectador cuando se lidiaba una dura y difícil novillada de Lagartijo, decide bajar al ruedo para auxiliar a los lidiadores y sufre varios varetazos que, además de obligarle a guardar unos días de cama, le obligaron a retrasar su boda. En este accidentado festejo resultó mortalmente herido el banderillero Manuel Martínez Manene.

-11/9/1889. Salamanca. Resultó contusionado en el pecho y brazo derecho por un toro de Carreros.

-20/4/1890. Sevilla. Al rematar un quite, un caballo desbocado le atropella dejándole ante la cara de Farolito, de Udaeta, que en su derrote le lanzó a una considerable altura, lastimándose el pie derecho al caer sobre la arena.

-24/6/1890. Jerez de la Frontera (Cádiz). El sexto de la tarde, de Pérez de la Concha, le hiere en el muslo derecho al salir de un apretado par de banderillas.

-2/9/1892. Daimiel (Ciudad Real). Al saltar la barrera resulta lesionado por un toro de Cámara.

- 7/9/1893. Murcia. Puntazo en el maxilar inferior derecho -muy cerca de la cicatriz que se trajera de La Habana-, al entrarle a matar a Bragadito, negro entrepelado de don Agustín Solís.

-16/9/1895. Barcelona. En un festejo de aficionados, y vestido de calle, salió al ruedo para rejonear al tercer torete. Tras resultar cogida la cabalgadura, Rafael sufrió una herida en la pierna derecha.

-29/4/1896. Jerez de la Frontera (Cádiz). Al entrar a matar de perfecto volapié al quinto de la tarde, de Adalid, resulta herido en la mano izquierda.

-16/9/1896. Valladolid. Enfrentándose como único espada a un encierro de Adalid, por cogida de Antonio Fuentes, que sustituía a Mazzantini, el cuarto le infiere un puntazo en la mano izquierda.

-27/6/1897. Madrid. Estornino, de Veragua, le rompe la mano derecha.

-15/6/1899. Lisboa (Portugal). El sexto de la tarde, de don Carlos Márquez, le alcanza al saltar la barrera, dándose tan fuerte golpe al caer que sufrió una dolorosa luxación en el brazo izquierdo.

CORRIDAS QUE LIDIÓ COMO ÚNICO ESPADA

Guerrita y Ricardo Torres Bombita
-05/02/1888. La Habana. Seis toros de Lagartijo.
-27/05/1888. Barcelona. Otros seis lagartijeros.
-25/03/1889. Castellón. Seis de Torres Cortina.
-04/08/1889. Cartagena (Murcia). Seis de Cámara.
-03/09/1889. Daimiel (Ciudad Real). Seis de don Anastasio Martín.
-20/05/1890. Ronda. Seis de don José Torres Cortina.
-25/09/1890. Pamplona. Único espada frente a un encastado encierro de Ripamilán.
-05/10/1890. Barcelona. Seis de Saltillo.
-26/10/1890. Barcelona. Seis de Torres Cortina.
-29/11/1891. Córdoba. Seis de la Marquesa viuda de Saltillo.
-31/07/1892. Palma de Mallorca. Seis de Carriquiri.
-10/08/1892. Manzanares (Ciudad Real). Seis de Flores.
-25/06/1893. El Puerto de Santa María (Cádiz). Seis de Saltillo.
-01/07/1894. Madrid. Seis de Muruve.
-08/07/1894. Castellón. Seis de Muruve.
-27/07/1894. Mataró (Barcelona). Seis de Cámara, en la inauguración del coso.
-06/08/1894. Alicante. Seis de Muruve.
-08/08/1894. Málaga. Seis de Saltillo.
-25/09/1894. Valladolid. Seis de don Teodoro Valle.
-15/10/1894. Zaragoza. Seis de Saltillo.
-01/09/1895. San Sebastián. Seis de Saltillo.

Guerrita. Foto Biblioteca Nacional
ALTERNATIVAS QUE OTORGÓ

-22/5/1890. Mediante cesión del toro Judío, de Torres Cortina, otorga la alternativa a Juan Jiménez el Ecijano.

-16/9/1891. Madrid. Rafael cede al popular Antonio Reverte la muerte de Toledano, de Saltillo.

-21/4/1895. Sevilla. Concede el doctorado a Juan Gómez de Lesaca, con el toro Belonero, de Benjumea.

-5/9/1895. Linares (Jaén). Con toros de Orozco y en presencia de Bombita, confiere el grado de doctor a su paisano Antonio de Dios Conejito.

NOTA DEL AUTOR:
Hay que aclarar, porque es tema en el que se equivocan no pocos historiadores taurinos, que la ceremonia del 3/9/1891 en Madrid, con Guerrita de padrino, fue de confirmación a José Rodríguez Pepete, al que Mazzantini había doctorado el 30 de agosto de aquel mismo año en El Puerto de Santa María.
También conviene aclarar, que por aquellas fechas, la primera vez que en la plaza de Madrid coincidía el espada más antiguo del cartel con otro de alternativa posterior a la suya, solía cederle la muerte del primer toro, aunque ya tuviese confirmado su doctorado, circunstancia que ha dado lugar a no pocas confusiones. En el caso de Guerrita, así sucedió, por ejemplo, con Emilio Torres Bombita (27/6/1894) y Miguel Báez Litri (28/10/1894), con quienes el torero de Córdoba tuvo dicha deferencia.

Guerrita y sus veinte nietos. Foto Mundo Gráfico 1933
                                                 CORRIDAS BENÉFICAS QUE TOREÓ

-12/11/1898. Madrid. Junto a Frascuelo y Lagartijo, con reses de diferentes ganaderías, a favor de Rafael Sánchez Bebe.

-29/10/1891. Madrid. Festejo a favor de los damnificados por las inundaciones ocurridas en las provincias de Toledo y Almería. Estoquea un toro de Miura.

-15/11/1891. Sevilla. Mata un toro de don Francisco Pacheco en la corrida celebrada a beneficio de los pobres y familias perjudicadas por las aguas por los temporales de lluvia que azotaron a España en aquel invierno.

-29/11/1891. Córdoba. Torea gratis -tercera consecutiva- para los pobres de su tierra enfrentándose a seis reses de Saltillo.

-6/4/1892. Madrid. Lagartijo, Guerrita y Torerito se enfrentan a seis toros del Duque de Veragua  en corrida para recaudar fondos con que poder paliar las numerosas desgracias ocasionadas en Córdoba por las riás del Guadalquivir.

-13/11/1893. Valencia. En función a beneficio de la casa de Expósitos, estoquea un astado de Muruve.

-25/10/1896. Madrid. Organiza una corrida en favor de Fernando el Gallo, su antiguo jefe, en la que además de participar gratis logró que nadie -toreros, ganaderos, etc.- cobrara una peseta. Le correspondieron toros de Adalid y Cámara.

-11/6/1896. Madrid. Nuevamente interviene desinteresadamente. Corrida de beneficencia, en la que se lidiaron nueve astados de López Navarro, Concha y Sierra, y Marqués de los Castellones -a partes iguales-. Actuó junto a  Algabeño y Villita.

-13/11/1896. Madrid. Desinteresada actuación de Rafael frente a reses de Benjumea, acartelado con Reverte y Bombita, en función organizada por El Imparcial para socorrer a los soldados que combatían en Cuba.

-27/4/1898. Sevilla. Estoqueó toros de Miura y Halcón en festejo para recaudar fondos a favor de la Marina Española.

-12/5/1898. Madrid. Presidida por el Conde de Romanones, alcalde de Madrid, con el asesoramiento de Lagartijo -desplazado a tal fin- y una enorme expectación, se celebró una corrida patriótica que resultó brillantísima, en la que Rafael intervino desinteresadamente una vez más. Llegado su turno estoqueó una res de la divisa de Aleas.

-29/5/1898. Córdoba. Nueva intervención en festejo de matiz patriótico. Rafael brindó uno de sus oponentes -el quinto de la tarde- al General Serrano.