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jueves, 4 de julio de 2024

EN ESA CASA NO NACIÓ «MANOLETE»

 Por Antonio Luis Aguilera

Relieve que recuerda la antigua casa donde nació «Manolete»


 

En la madrugada de un día como hoy del año 1917 nació en Córdoba, en el entonces número 2-A de la calle Conde de Torres Cabrera, el inolvidable torero Manuel Rodríguez Sánchez «Manolete», hijo del matador de toros cordobés del mismo nombre, apellidos y apodo y de la albaceteña Angustias Sánchez Martínez. La fotografía que encabeza el texto corresponde a la placa conmemorativa que fue fijada en la fachada de aquella casa, demolida con el paso del tiempo para construir otra en su lugar, donde fue reutilizada la recordatoria manteniendo la leyenda. Pero desde entonces la lectura conduce a error a  los aficionados y turistas que visitan la ciudad y pasean siguiendo los pasos de la ruta manoletista, pues en la casa actual no nació el grandioso torero, sino en el lugar que ocupa esta. Sin embargo, las distintas corporaciones municipales no han considerado oportuno subsanar esta incorrección, que no habría sido muy costosa para las arcas públicas, porque solo tendrían que modificar «en esta casa» por «en este lugar».  

«Manolete» hijo vivió en cuatro casas de la Córdoba que lo vio crecer y hacerse torero, aunque generalmente los aficionados solo conocen tres. Nació en el número 2A de la calle Conde de Torres Cabrera. De allí la familia se trasladó a la calle Benito Pérez Galdós número 8, junto a la avenida del Gran Capitán, donde el 4 de marzo de 1923 falleció su padre, a los 39 años de edad. Posteriormente la madre fijó su domicilio en la Plaza de La Lagunilla, y en 1943 el torero adquirió el palacete de estilo colonial ubicado en la Avenida de Cervantes —antigua Carrera de la Estación—, que compró a la familia Cruz Conde y fue remodelado por el arquitecto don Carlos Sáez de Santamaría. Este palacete había pertenecido al periodista y escritor don José Ortega y Munilla, padre del filósofo don José Ortega y Gasset, que lo mandó construir en el año 1890.

La albaceteña Angustias Sánchez Martínez, madre de «Manolete», contrajo matrimonio con dos matadores de toros cordobeses. En primeras nupcias lo hizo con Rafael Molina Martínez «Lagartijo Chico», hijo del grandioso banderillero Juan Molina Sánchez —de quien se llegó a afirmar que un capotazo suyo era una lección de geometría—, y sobrino del magistral Rafael Molina Sánchez, el gran «Lagartijo», que fue proclamado «Califa del Toreo» por la ingeniosa hipérbole del famoso crítico aragonés don Mariano de Cavia y Lac. El matrimonio fijó su domicilio en la Plaza de Colón número 30 de Córdoba y de su unión nacieron tres hijos: Dolores, Angustias y Rafael Molina Sánchez. Tras el fallecimiento de «Lagartijo Chico», ocurrido  el 8 de abril de 1910, Angustias Sánchez contrajo matrimonio en segundas nupcias con Manuel Rodríguez Sánchez «Manolete», con quien tuvo cuatro hijos:  Ángeles, Teresa, Manuel y Soledad Rodríguez Sánchez.


PD.: El amigo y gran documentalista Juan Galán nos envía fotografías de prensa de la casa de Manolete cuando era derruida con esta información: 

"Te adjunto una foto de la casa genuina y de la lápida rota. El relieve del torero es de Rodríguez López, profesor de la Escuela de Bellas Artes, autor de las mascarillas de muerte de Julio Romero de Torres y de Manolete".







 

martes, 6 de febrero de 2024

ANTONIO REVERTE: DEL TORERO AL MITO

Por Antonio Luis Aguilera

Portada del libro

Finalizaba el mes de enero cuando nos emocionó recibir la noticia de la presentación del libro «Antonio Reverte: del torero al mito», de Rafael Sánchez González, compañero durante muchos años en la información taurina de medios de comunicación de Córdoba, y colaborador habitual de este blog hasta su fallecimiento el pasado año. Se trata de una magnífica y documentada obra de investigación sobre el espada de la localidad sevillana de Alcalá del Río, de más de 400 páginas, que ha sido editada por la Hermandad de la Vera-Cruz de la localidad natal del torero. Por fortuna no se trata de una obra póstuma, pues según nos informa Juan Galán, gran amigo de Rafael que ha sido colaborador en el soporte informático de la misma, el autor pudo ver acabado su trabajo y tener en sus manos un ejemplar en su domicilio, pero la pandemia del Covid-19 fue la causante de trastocar los actos de presentación en Alcalá del Río y Sevilla de la forma prevista.

Rafael Sánchez González

En muchas ocasiones Rafael Sánchez González, tan añorado en Córdoba por sus conocimientos y por la magistral huella que ha dejado por su categoría de documentalista taurino, nos habló con entusiasmo del libro que estaba escribiendo. Nos insistía en lo mucho que iba a sorprender a los aficionados, pues en sus páginas repasarían la historia del toreo entre las luces de los siglos XIX y XX, y encontrarían la figura de Antonio Reverte Jiménez, a quien como investigador pretendía rescatar de la penumbra histórica donde lo habían situado, y colocar en el lugar que realmente ocupó en el toreo de su tiempo, donde aseguraba que no fue ni mucho menos uno más. Rafael consideraba necesario hacer justicia a un torero que generalmente suele pasar inadvertido cuando en los libros se habla de los protagonistas de aquella etapa de transición entre dos siglos, donde el matador de Alcalá del Río se codeó con los más grandes espadas de su época.

Magníficamente ilustrada, con profusión de fotografías y carteles, la obra analiza de forma amena, magistral y minuciosa la biografía del torero en siete capítulos, que van desde sus inicios, su dimensión como matador de toros, la cronología desde la alternativa en 1891 a su final en los ruedos, la campaña americana entre 1902 y 1903, la importancia de Alcalá del Río en la Fiesta de los toros, el torero como hombre, y su querida Hermandad de la Vera-Cruz de Alcalá del Río, cofradía que en gratitud al espada y hermano tan vinculado  a su historia, decidió encargar a Rafael este libro con motivo del 150 aniversario de su nacimiento, que ha sido editado por «Círculo Rojo». Como final de la obra se agrega a modo de resumen un curioso apéndice, donde se contemplan datos de interés y curiosidades relacionadas con la biografía de Antonio Reverte.

Antonio Reverte ante un Veragua el 7 de mayo de 1899.

A modo de explicación del libro, Rafael Sánchez González escribe como introducción: «Pocos toreros habrán encauzado más rápidamente el camino de la profesión que Antonio Reverte. Apenas había hecho su aparición en las plazas de toros, sin otras enseñanzas en el arte que las escasas nociones que le pudo proporcionar el encuentro ante el ganado bravo en sus correrías de chaval, cuando ya se vio en el pináculo de la fama, convertido en matador de toros tras un brevísimo paso por el escalafón novilleril. Reverte podía parodiar como ninguno el vene, vidi, vinci de Julio César al dar cuenta ante el senado de Roma de sus campañas frente a los enemigos de aquel imperio que dominó el mundo.

La causa que propiciara todo esto bien pudo ser la falta de lidiadores que pudieran competir con Guerrita, el torero más completo de cuantos ha conocido la historia del toreo, que no tenía quien pudiera disputarle su bien ganado liderazgo en los ruedos. Si a ello unimos la torería de Reverte, con la novedad de sus recortes capote al brazo, la manera de quebrar en la suerte de banderillas, el valor y la sangre fría al pasarse los toros con la muleta y su verdad a la hora de matarlos, quedará suficientemente justificado tan rápido ascenso». 

«Antonio Reverte: del torero al mito», la última gran faena de nuestro amigo y escritor taurino Rafael Sánchez González, está disponible en librerías y ha sido presentada hace unos días en Alcalá del Río (Sevilla) por la Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Vera-Cruz y María Santísima de las Angustias Coronada, estando previsto que próximamente también lo sea en la plaza de toros de la Real Maestranza de Sevilla. Ojalá pronto Córdoba, la ciudad natal del autor, sea el escenario de presentación de esta magnífica biografía, que solo un aficionado de la categoría y de los conocimientos de Rafael Sánchez podía realizar. Sería un justo y merecido homenaje a tan gran documentalista e historiador taurino.