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martes, 12 de diciembre de 2023

LA DINASTÍA CORDOBESA DE LOS "ZURITO"

Por Francisco Bravo Antibón

Dinastía torera de los "Zurito"

En lo taurino, la columna vertebral de los “Zurito” parte del señor Manuel, que inició el camino profesional de esta dinastía que llega hasta Paco de la Haba Rodríguez, que ha sido el último, de momento, que ha representado con dignidad tan prestigioso apodo.

MANUEL DE LA HABA BEJARANO "ZURITO"

Manuel de la Haba Bejarano, "el señor Manuel"

Nació en Córdoba el 6 de octubre de 1868, hijo de José de la Haba que ejercía como mayoral, en la vacada del ganadero cordobés Rafael José Barbero y Blancas. Precisamente, tan cercana dedicación facilitó que el joven Manuel entrara en contacto con cierta facilidad en el mundillo taurino. Si bien el señor José no fue lo que en principio pretendió para su hijo, pues pensaba que lo mejor era alejarlo del entorno del toro y que aprendiera una profesión más segura que la de los toros. Probó suerte en las varias opciones de los trabajos relacionados con la fragua, hasta que definitivamente dejó esta posibilidad de trabajo y entró de lleno en la otra probabilidad laboral, la que desde pequeño le había entusiasmado: quería ser torero. Antes de olvidarnos de la mencionada profesión, viene al caso contar que un día ser acercó tanto a la fragua para comprobar una pieza que estaba manipulando que se quemó las cejas, circunstancia que propició que se le señalara una zona circular blanquecina, y como además sus ojos eran oscuros, pues el chaval cuando miraba a los compañeros fijaba la vista como un palomo zurito. Esa simpleza origina la utilización del apodo “Zurito”, que felizmente han conservado sus descendientes.

En sus primeros movimientos, alternó el oficio de forjador con los toros, probándose en primer lugar como novillero, pero dado que sus actuaciones no pasaron de discretas, aunque sí demostró ser un estupendo jinete, se incorporó por tanto de lleno al tema taurino, pero naturalmente dentro de lo que mejor se le daba, es decir como varilarguero.

El "señor Manuel" picando con decisión, valor y eficacia

Como tal se presentó en la plaza de "Los Tejares" de Córdoba el 25 de julio de 1884. Empieza a sumar actuaciones y éxitos, lo que posibilita que José Rodríguez "Bebe Chico" le ofrezca el primer contrato fijo y con él se presenta en Madrid el 28 de agosto de 1892. En la siguiente temporada figura en las filas de Antonio Fuentes y finalizada esta lo reclama "Guerrita", con el que permanece hasta la retirada del segundo califa en 1899.

Trabaja con José García Rodríguez "Algabeño" la temporada de 1900 y en la cuadrilla del cordobés Antonio de Dios "Conejito" en 1901.

A partir de esta etapa, digamos que él mismo dirigió su carrera de la forma que más le convenía. Picó por ejemplo enrolado en la cuadrilla de "Machaquito". También picó a las órdenes de "Manolete -el Sagañón-" en las temporadas 1912-1913. En 1914 se agrupa con los hombres de "Curro Posada".

También tenemos anotadas actuaciones, acompañando a Rafael Gómez "El Gallo" y a "Joselito de Málaga". Colgó la pica en 1926. Diez años después fallecía (16-7-1936) en Córdoba.

De sus hijos siguieron su camino José y Francisco, y Antonio escogió realizarse como torero a pie, lo que culminó doctorándose en el coso de Gandía (Valencia) el 26 de octubre de 1924.

JOSÉ DE LA HABA TORRERAS "ZURITO"

José de la Haba Torreras

Digno continuador de la dinastía iniciada por su padre. Nació el 10 de abril de 1898 en Córdoba, entre capotes de brega y creció en el ambiente y aroma de toreros y picadores. Este paisaje y forma de vida hizo que con apenas quince años, ya asombraba por su destreza en la monta de caballos, incluso siendo tan joven se probó en alguna tienta echando el palo.

Recién cumplidos los dieciséis, picó por primera vez en un coso con público, exactamente en la sevillana localidad de Osuna.

Simultaneó esta afición y tradición familiar con un empleo en el sector de la ferretería, que más tarde cambió por la gestión y atención de una carnicería, hasta que definitivamente se centró por convicción y vocación en la profesión de varilarguero como su padre. Después de Osuna (Sevilla), se presentó en Córdoba acompañando a su hermano Antonio.

Iba acumulando prestigio como picador eficaz y elegante en la realización de la suerte, lo que le llevó a formar parte de cuadrillas importantes, como las de Juan Belmonte (1926-27); Manuel Jiménez "Chicuelo" (1928 y 1929); Joaquín Rodríguez "Cagancho" (1930 a 1933); Rafael Gómez "El Gallo" (1934), y 1935-1936 se ajustó con Ventura Núñez "Venturita". Finalizada la guerra civil vuelve de nuevo a la carga, y lo encontramos relacionado por libre con muchos matadores señeros, tales como: "Bienvenida", "Curro Caro", Jaime Noaín, Rafael Albaicín, Vicente Barrera, Eduardo Liceaga, Rafael Soria "Lagartijo", Manuel Calero "Calerito", Alfonso González "Chiquilín", Julio Aparicio, Manolo de la Haba, etc. Una extensa nómina de diestros que culminó cuando anunció su retirada para el 1º de enero de 1959.

De entre las muchas tardes que hubo de saludar castoreño en mano, hay una que sobresale y que destaca en la historia taurina cordobesa. Sucedió en el coso de "Los Tejares" la tarde del día 16 de diciembre de 1945. Picó de forma excepcional al toro Bailaor de la ganadería de Manuel Guerrero Palacios; hasta tal punto que al término de los tres puyazos que recibió el animal, el público le obligó a saludar, y además, cuando "Curro Caro" estoqueó a Bailaor, José de la Haba tuvo que dar la vuelta al ruedo muy emocionado, saludando y devolviendo prendas. En el cartel figuraban junto a "Curro Caro", "Carnicerito de México" y Julián Marín.

La despedida (1-1-1959) fue en el antiguo coso cordobés, aprovechando el festival entonces denominado Campaña Pro-Navidad e Invierno. Salieron al ruedo seis ejemplares del hierro de Rafael Espinosa de los Monteros, para los matadores: Antonio González, Manuel Sánchez Saco, Rafael Gago, Antonio Sánchez Fuentes, José María Montilla y Enrique Vega. El veterano picador estuvo colosal, teniendo en cuenta que se cumplían cuarenta y cinco años de su primera y juvenil intervención como varilarguero. Al término de la actuación recorrió el anillo acompañado por José María Montilla, que le había brindado su novillo. Brindis que se producía por dos motivos: el primero la despedida del maestro y el segundo porque el diestro hacía su presentación con caballos.

El 9 de mayo de 1965 tuvo el privilegio de recibir una arqueta con arena del viejo coso de "Los Tejares", para depositarla en el nuevo piso de "Los Califas". Falleció el 10 de febrero de 1977.

ANTONIO DE LA HABA TORRERAS "ZURITO"

Antonio de la Haba Torreras

Fue el sexto hijo del señor Manuel. Nació en Córdoba el 15 de noviembre de 1901.

En 1915 mató su primera becerra en Córdoba, alternando con "El Melonero" y "Verdades". A partir de aquí continuó aprendiendo y toreando en tientas y novilladas menores, hasta su presentación en "Los Tejares" vestido de luces junto a Manuel Martínez "Viruta" y Francisco Bejarano "Torerito", lidiando reses de Velasco Zapata. Poco después se presentó también en el mismo coso con picadores, alternando con Marcial y Pablo Lalanda y ganado de García Pedrajas. Antes de su presentación torea dos tardes seguidas en "Los Tejares", el 28 de mayo junto a "Algabeño" y novillos de Surga, y el 29 en un mano a mano con "Algabeño" y reses de García Pedrajas. Hace el paseíllo en la capital del reino el 25 de agosto de 1922 con "Andaluz" y Fuentes Bejarano, lidiándose novillos de Revello.

A partir precisamente de esta temporada, es cuando su carrera se afianza alternando con las figuras más prestigiosas. Para la temporada en cuestión tenía ajustadas cuarenta tardes, cifra que le fue imposible cumplir, por una cornada que le infirió un novillo en Jerez de la Frontera el 17 de septiembre, circunstancia por las que perdió 16 novilladas. El 26 de octubre de 1924 toma la alternativa en Gandía (Valencia) de manos de Manolo Martínez y de testigo Manuel Báez "Litri". Toros del hierro de Herederos de Vicente Martínez. Junto con su hijo Gabriel fueron los dos únicos matadores de toros de la dinastía.

Alternativa de Antonio de la Haba Torreras

Confirma el doctorado el 14 de junio de 1925, actuando de padrino Emilio Méndez y testigo Juan Anlló y Orrio "Nacional II". El toro de la ceremonia se llamó Corchero de la ganadería de Matías Sánchez.

La temporada siguiente sumó veintisiete corridas, cifra que pudo ser más alta, pero un ejemplar de Murube le enganchó el 7 de marzo en Castellón lo que le fastidió varios contratos.

En 1928 sufre un cuadro de disnea, siendo rara la tarde que no pasaba por la enfermería para atenuar su dificultad respiratoria. Consecuentemente bajó ostensiblemente el número de actuaciones, hasta llegar a 1930 en la que hizo el paseíllo sólo dos tardes.

En 1931 renuncia al doctorado e inicia de nuevo el camino como novillero.

Decepcionado del segundo intento, prueba fortuna como subalterno a partir de 1937, y sin emplearse de forma fija con ningún diestro, alterna con los hombres del rejoneador Antonio Cañero y esporádicamente torea con Marcial Lalanda, "Morenito de Valencia", "Manolete", Pepe Luís Vázquez y algunos diestros más.

El domingo de Resurrección de 1943 torea en Córdoba junto a Miguel del Pino. No tuvo la fortuna de su lado, un novillo de García Pedrajas le infiere una cornada que le hace retirarse de la práctica taurina y así lo decide de forma definitiva en 1944.

El pundonoroso torero cordobés fallecía en la ciudad que le vio nacer, el 28 de enero de 1965.

FRANCISCO DE LA HABA TORRERAS "ZURITO CHICO"

Francisco de la Haba Torreras en el lecho del dolor

Fue el benjamín de los nueve hermanos y cuarto varón de la dinastía. También nacido en la tierra de los califas, el 5 de octubre de 1905.

Francisco de la Haba ha pasado a la historia taurina como un buen varilarguero, que paseó dignamente el apodo "Zurito". Su carrera resultó más corta que la de sus hermanos, debido a un percance que sufrió en la Maestranza sevillana.

Inició la trayectoria probándose como novillero, pero ni le convenció ni resultó ser la mejor elección. Abandonó pronto la inclinación de ser torero de capote y muleta y se montó en lo que mejor conocía, en el caballo… preparándose concienzudamente para ser alguien como varilarguero, habilidad en la que triunfó como era de esperar.

La carrera de piquero la inició en Cabra (Córdoba) el 8 de abril de 1928. El 22 del mismo mes actuó en Andújar (Jaén) con superior éxito en ambas, hasta el punto de que le salieron veinte tardes más, que le supuso una inyección de moral y de enseñanza práctica.

En 1929 entró a formar parte de la cuadrilla de Manuel Molina "Atarfeño". Al llegar el invierno su hermano Antonio se lo llevó para cubrir los contratos firmados en América. Y en 1930 requirió sus servicios y buen hacer Lorenzo Garza, con el que estuvo hasta su incorporación al equipo de José Vera "Niño del Barrio". Posteriormente estuvo con "Palmeño", y finalmente quedó integrado en las huestes de  Manuel Rodríguez "Manolete", entonces novillero, con el que estuvo fijo durante cinco novilladas y la alternativa en Sevilla. Precisamente esa tarde significó un antes y un después en la trayectoria de Francisco, pues picó al segundo toro del doctorado, un animal bronco que se dolía con el palo, y que propició las tres caídas aparatosas que sufrió el picador cordobés; caídas que le ocasionaron a la larga un daño físico irreparable. No obstante, a pesar del grave inconveniente que suponía picar, lo volvió a hacer en Sevilla.

Como resultado de accidente, estuvo diez años sufriendo las consecuencias, tres de los cuales los pasó postrado, hasta que en plena juventud dejó de existir el 8 de noviembre de 1949, con tan solo 44 años de edad.

ANTONIO DE LA HABA VARGAS "ZURITO"

Antonio de la Haba Vargas. Foto JL Cuevas

Hijo de Antonio de la Haba Torreras, nace el 28 de junio de 1931 asimismo en Córdoba.

Asiste como alumno de la Escuela Taurina que a la sazón la dirigía su padre, -según nos ilustra José María Portillo-. Se inicia como novillero en Bujalance con 18 años, lo que indica claramente que no fue muy precoz en esto del toro. El resultado artístico fue esperanzador, por lo que llegó a torear una setenta tardes. En general sus actuaciones siempre fueron dignas, eso sin duda, pero no lo suficientemente impactantes como para sobresalir y arrastrar a la afición.

Antonio de la Haba en la Plaza de la Lagunilla. Foto JL Cuevas

Decide pasar al escalafón de subalternos, alternando en primer lugar en la cuadrilla de Pepe Quesada, después se enroló en la de Miguel Montenegro, a continuación lo hace acompañando a Alfonso González Olmo "Chiquilín", José María Montilla, "El Cordobés" y otros, hasta que finalmente junto a Manolo de la Haba, recala en la cuadrilla de su hermano Gabriel, con el que cubre casi toda su trayectoria taurina.

Javier Hurtado ("Tendido Cero") y Pepe Toscano, hicieron un reportaje en la casa de paso que se encuentra en la Plaza de la Lagunilla, junto a la casa que nació "Manolete", siendo invitado Antonio de la Haba.

Pepe Toscano, Antonio de la Haba y Javier Hurtado. Foto Cuevas
Javier Hurtados y Antonio dela Haba

Antonio de la Haba se retiró del toreo activo en Sevilla, el día 12 de octubre de 1 967.

Falleció en Córdoba el día 21 de julio de 2023.

MANUEL DE LA HABA VARGAS "ZURITO"

Manuel de la Haba Vargas

Hermano del anterior y segundo hijo torero de Antonio de la Haba. Manolo nace el 16 de junio de 1934. Cordobés como sus hermanos. Tras el oportuno aprendizaje en tientas, torea en varios festejos –temporada de 1952- como novillero, calando por su empaque y buen hacer. En 1953 se presenta con picadores el 14 de mayo en Montoro (Córdoba), en una novillada patrocinada por los Antiguos Alumnos del Colegio Maristas. En el cartel le acompañaron Ángel Martorell y Manuel Benayas quien también se presentaba con caballos. Los novillos lidiados fueron tres del hierro de Calderón y tres de Manolo González. El 29 de julio de ese mismo año, hace el paseíllo en Córdoba lidiando novillos de Marceliano Rodríguez junto a Pepe Ordóñez y Antonio Vázquez.

Antonio, Gabriel  y Manolo, en un homenaje en el Castoreño,

En la temporada de 1954 alternó en cinco ocasiones y tres en 1955. Toma la decisión de cambiar la seda por el percal, categoría en la que triunfa, destapándose como un eficaz y garboso peón de lidia. Su trayectoria comienza un 18 de julio de 1959 y la cierra el 7 de octubre de 1978. En este periodo acompañó a los matadores que siguen:   Manuel Benítez   "El Cordobés" , José María Montilla, a su hermano Gabriel, José Fuentes, Jaime González "El Puno", Pedro Gutiérrez Moya "Niño de la Capea", Agustín Parra Vargas"Parrita" y Manuel Rodríguez "El Mangui".

GABRIEL DE LA HABA VARGAS "ZURITO"

Gabriel de la Haba Vargas

Hermano de Antonio y Manuel de la Haba, nace el 14 de septiembre de 1945 en el barrio de Santa Marina de nuestra Córdoba.

Con apenas 13 años lidió en Ronda una becerrada acompañado de Juan Jiménez y "El Puri". Por cierto que este festejo lo organizó el tío de Agustín, lo que dio pie a que en adelante, torearan juntos Gabriel y "El Puri" muchísimas tardes. En concreto, la temporada de 1960 sumó "Zurito" emparejado con Agustín veinte tardes y cuarenta en la siguiente.

"Zurito" y "El Puri"

Con paso firme en 1963 se encaramó al primer puesto del escalafón, figurando en 85 carteles, que pudieron ser 113 si tres inoportunas cogidas no lo hubieran impedido. Lo acompañaban en la cuadrilla sus hermanos Antonio y Manuel, y Cristóbal Sánchez Contreras “El Niño del Brillante”. Lo apoderaba Rafael Enríquez Piédrola y le auxiliaba Antonio Mata.

Esta temporada hizo su primer doblete: toreó el día 7 de abril en Barcelona a las doce de la mañana y por la tarde actuó a las cinco en Valencia, circunstancia que le sugirió el empresario catalán Pedro Balañá, quién tenía un marcado interés en que repitiera en Barcelona, tras el resonante triunfo de Gabriel el anterior 24 de marzo. Para llevar a cabo las actuaciones, Balañá fletó un avión para el torero, la cuadrilla y el fotógrafo Carretero.

Gabriel de la Haba "Zurito" entre Diego Puerta y Rafael Peralta, y Jaime Ostos Plaza de Toros de Albacete, feria del año 1964

El resultado artístico fue: dos orejas en la Monumental barcelonesa y otros dos apéndices en Valencia donde alternó con "El Cordobés" y Paco Pastor.

El 27 y el 30 de mayo lo vemos en Córdoba con resultado positivo al que ya nos tiene acostumbrados. Repite el 27 de septiembre.

En este mismo mes pero el día 7 realiza otra jornada doble: por la tarde en Aranjuez junto al "Pireo" y José Fuentes, y por la noche en Málaga acompañado por "El Jerezano" y de nuevo Manuel Cano "El Pireo".

Manolo de la Haba, Matías Prats, Cristóbal Sánchez Contreras, Salvador                                                                         Sánchez Marruedo "El Pipo"........

Dentro de la vorágine de contratos, figura la presentación en la Monumental madrileña, el 25 de septiembre acartelado con "El Jerezano" y "El Puri". Repitió el 26, cortándole una oreja al primero de Núñez.

Continúan los éxitos y decide tomar la alternativa en Valencia, el 24 de mayo del 64 de manos de Miguel Báez "Litri" y testigo Joselito Huerta. El toro de la ceremonia se llamó Repollito de Manuel Arranz. Los tres espadas salieron por la puerta grande.

Homenaje a Gabriel de la Haba en el Castoreño, acompañado por Fernando Tortosa, El Califa, Jose María Montilla, Jose María Portillo Fabra, "El Puri" Rubén y Manuel Cano "El Pireo"

El 26 de septiembre disfruta y disfrutamos de un cartel de lujo en Córdoba: Antonio Bienvenida, Gabriel y Manuel Cano "El Pireo" que tomaba la alternativa.

Durante las temporadas siguientes sigue en la brecha con la impronta de torero lidiador importante y conscientemente valiente. Demostraba todas las tardes su dominio del toreo profundo y una entrega verdadera sin concesiones a la galería.

José María Montilla, Manuel Benítez "El Cordobés" y
Gabriel de la Haba "Zurito", la tarde del 9 de mayo de 2015
hacen el paseíllo de honor en la corrida del cincuentenario de
 la inauguración de la plaza de "Los Califas". Foto JL Cuevas.

Cartel de la inauguración de la plaza

En la temporada de 1965, tiene lugar un suceso importante para nuestra tierra y fue la INAUGURACIÓN EL 9 DE MAYO DE 1965 DEL COSO DE "LOS CALIFAS". Imborrable espectáculo, en el que la terna formada por José María Montilla, Manuel Benítez "El Cordobés" y Gabriel de la Haba "Zurito", estuvieron a la altura de las circunstancias ofreciendo una tarde inolvidable. José María de blanco y plata, lidia al primero de la tarde de nombre Cartujano marcado con el hierro de Herederos de Carlos Núñez. No estuvo acertado con el estoque, lo que no impidió que los aficionados le ovacionaran y le premiaran con la oreja del primer toro. En su segundo dio la vuelta al ruedo tras una insistente petición de apéndice.

Gabriel de la Haba Vargas

Manuel Benítez "El Cordobés", de grana y oro, recibió del primero de su lote, una cornada en la axila, que a punto estuvo de costarle la tarde. Pero su probada actitud hizo que siguiera en el ruedo, y que el devenir de las faenas fueran interesantes. De este su primero, pasea una oreja. Sale muy resuelto en el segundo y construye una gran faena, que merece las dos orejas y el rabo y el reconocimiento unánime de los asistentes, que le obligan a dar dos vueltas al ruedo.

Gabriel de la Haba "Zurito", de rosa y oro, torea con empaque y sabor a su primero, de nombre Recortito, cortándole un apéndice. En su segundo estuvo superior, rebosando casta y maestría, logrando los máximos trofeos. El público puesto en pie le ovacionó con fuerza. Hubo intentos de sacarlo en hombros, pero el del barrio de Santa Marina se negó por respeto a sus compañeros, pues Montilla había cortado una oreja y "El Cordobés" estaba siendo atendido en la enfermería, dependencia que estrenó el espada de Palma del Río.

Cincuenta años después, los tres toreros cordobeses. Foto Cuevas

Confirma el doctorado el 19 de mayo del citado año. Fueron sus compañeros: Joaquín Bernardó y Jaime Ostos. El toro de la confirmación se llamó Sevillano, del hierro de Cobaleda.

Para no hacer este recuerdo muy pesado en cuanto a datos y fechas, generalizamos reafirmando que el resto de temporadas hasta su retirada fueron muy interesantes y repletas de acontecimientos, unas veces de corte eral. Subrayar que siempre estuvo atento a su Córdoba y a prestarse en cuantos festejos benéficos se organizaban.

En el 68 por ejemplo, se hace acreedor del prestigioso Trofeo Municipal "Manolete" al triunfador de la feria de Córdoba.

Paulatinamente fue disminuyendo sus actuaciones, de forma que optó por despedirse taurinamente de Córdoba el 26 de mayo de 1970. Escuchó una fuerte ovación en su primero y cortó la oreja al segundo de su lote. Y de forma definitiva lo hizo en Daimiel (Ciudad Real), ruedo en el que realizó su último paseíllo vestido de luces, -3 de septiembre-, alternando con el rejoneador Ángel Peralta y los diestros "Calatraveño" y Juan Asenjo Calero. De esta forma Gabriel puso punto final a su etapa profesional, pero no su inquebrantable afición ya que de una forma u otra siempre ha seguido de cerca el mundillo taurino, y como ejemplo basta un botón: encauzó acertadamente la carrera taurina de "Finito de Córdoba".

FRANCISCO DE LA HABA RODRÍGUEZ "PACO ZURITO"

Biznieto del señor Manuel. Se le conoce a Francisco en el mundillo taurino por Paco de la Haba. Hijo de Paco de la Haba Martínez y de Rafaela Rodríguez López. Nace en Córdoba el 24 de noviembre de 1966.

Cuando estudiaba segundo de B.U.P en Lasalle, ya acudía como alumno a las clases taurinas que se impartían en la Escuela Taurina Manuel Benítez "El Cordobés" del Círculo Taurino; contaba catorce añitos… por entonces sólo contaba con su generacional tilde taurino y de momento, una sola pretensión: probarse para así decidir en su momento el camino a tomar.

Eran los años en que también formaban parte de la Escuela Antonio Manuel de la Rosa, Rafael Herrero, Juan Carlos Domingo y Rafael Mangas.

Justamente con Mangas se forjó la idea de preparar una nueva pareja de niños cordobeses, proyecto que no cuajó y decidieron marchar ambos por separado y que la decisión y la suerte les guiara.

El 23 de abril de 1982 tentaron los dos varias vacas y lidiaron un novillo semental de la ganadería de Clemente Parras. Asimismo torearon emparejados en Montoro el sábado Santo del mismo año.

Se presenta en Madrid como novillero sin caballos, tuvo lugar el 19 de julio de 1984, con ganado de doña M. Pérez Tabernero. El cartel lo formaban jóvenes promesas: José Andrés, Andrés Caballero y Paco de la Haba.

Se presenta con picadores en Torralba de Calatrava (Ciudad Real) el 15 de septiembre de 1984.

Justo es recordar que este nuevo "Zurito", encendió la llama de los aficionados cordobeses, que anhelaban aplaudir a otra figura de la tierra, pero este deseo por unas razones u otras no llegó a cumplirse.

El 7 de abril de 1985 es anunciado en Córdoba para abrir la temporada junto a Rafael Gago y Manuel Díaz "Manolo". Se lidiaron novillos de Lora Sangrán. En el transcurso de la corrida tuvo lugar la despedida de los ruedos, tras dilatada carrera, del banderillero Cristóbal Molina Alba "Minuto", fallecido en febrero del 2017.

Cerró la temporada del 85 con cuatro novilladas, la del 86 con siete y la del 87 con sólo una tarde. Motivo suficiente para abandonar la pretendida y no consolidada trayectoria taurina, del último representante por ahora, de tan prestigiado apodo.

Montaje, Editor y Fotografías: Jose Luis Cuevas (Escalera del éxito 254)

sábado, 25 de mayo de 2019

PLAZA DE TOROS DE "LOS CALIFAS"

Por Antonio Luis Aguilera
Nueva plaza de toros de Córdoba inaugurada en 1965. Foto Paco Muñoz
Desde que en 1493 se celebrara en el Alcázar de los Reyes Cristianos una función donde se corrieron dos toros “en honor y divertimento del Príncipe don Juan”, único hijo varón de los Reyes Católicos, fueron varias las plazas públicas de Córdoba donde se celebraron festejos taurinos, entre las que hay que destacar la Plaza de la Corredera, y las que en distintas ocasiones se levantaron y desmontaron en el Campo de la Merced, en el arrabal contiguo al Convento de los Mercedarios.
Coso de "Los Tejares" de Córdoba.
La primera permanente, con un aforo superior a diez mil localidades, se levantó en la llamada Huerta de Perea, situada en la Carrera de los Tejares, y fue inaugurada oficialmente en septiembre de 1846, aunque previamente albergó los espectáculos de la feria de mayo de ese año. El 15 de agosto de 1866, al finalizar una novillada, se produjo un incendio que causó grandes destrozos y hubo de ser reconstruida. Fue reinaugurada el 20 de enero de 1868, manteniendo su actividad taurina hasta el 18 de abril de 1965. Tras seis años de penosa agonía, cubierta de maleza y olvido, definitivamente fue derribada en agosto de 1971 para que en su lugar se construyeran unos grandes almacenes. 
En 1964 se celebró la última temporada en la céntrica plaza de “Los Tejares”, siendo programadas dieciséis funciones: cuatro corridas de toros, seis novilladas picadas, cuatro sin caballos y dos festivales benéficos. Aquél año echaron el paseíllo en el histórico ruedo cordobés los matadores Miguel Báez Litri”, Paco Camino, Manuel GarcíaPalmeño”, Miguel MateoMiguelín”, Santiago MartínEl Viti”, Pedro MartínezPedrés”, José María Montilla, Manuel BenítezEl Cordobés”, Antonio Bienvenida, Gabriel de la HabaZurito” y Manuel CanoEl Pireo”, que tomó la última alternativa de las once otorgadas en aquel recinto, cerrando con su doctorado la nómina que encabezaba desde 1862 Antonio CarmonaEl Gordito”, maestro del gran "Lagartijo" y creador del par al quiebro -suerte que algunos siguen denominando erróneamente como par al cambio-. 
Coso de "Los Tejares", testigo fiel del Califato Taurino de Córdoba.
También actuaron en 1964 los novilleros con picadores Guillermo Gutiérrez El Ecijano“, Andrés TorresEl Monaguillo”, Agustín CastellanoEl Puri”, Fernando Tortosa, Pedro MengualEl Carloteño”, Juan Tirado, José Fuentes y Antonio RuizEl Barquillero”, y sin los del castoreño airearon sus formas toreras “El Cachorro”, Alfonso Castillero, Domingo Acedo, Rafael Poyato, Paco Asensio,  Angel Rodilla Angelín”, Florencio CasadoEl Hencho”, Rafael Saco Bejarano y “Romerito”. 
La nueva plaza y sus aledaños en 1965. Foto Paco Muñoz
En 1965 la temporada cordobesa se celebró en dos plazas. Hasta abril en “Los Tejares”, y desde mayo en la “Nueva Plaza de Toros de Córdoba S.A.”, años después denominada “Coso de Los Califas”. Hasta veinticuatro festejos, cinco en la antigua y diecinueve en la nueva, se anunciaron en 1965 a una afición que todavía podía presumir de plaza de temporada, pues si bien las corridas de toros se concentraban en las ferias de mayo y septiembre, que también Córdoba tenía entonces dos ferias, durante el resto de la campaña no faltaban fechas para anunciar novilladas picadas, becerradas y festivales, satisfaciendo así a un público al que la juventud torera de sus barrios motivaba para acudir a los espectáculos programados. 
El último cartel
Para la entrañable e incómoda plaza de “Los Tejares” las funciones taurinas terminaron el 18 de abril de 1965, fecha para la que se programó una novillada picada con utreros de doña Enriqueta de la Cova, que fue lidiada por Agustín CastellanoEl Puri”, Antonio Sánchez Fuentes y José María Susoni. Al caer la tarde, con los últimos ecos de clarines y timbales, la afición miraba con tristeza como se cerraban para siempre las puertas de un coso lleno de historia. En ese taurinísimo lugar, desde  1846 habían expresado su magisterio, entre otros grandiosos espadas, toreros de la categoría de Rafael MolinaLagartijo”, Rafael GuerraGuerrita”, Rafael GonzálezMachaquito”, José GómezGallito”, Juan Belmonte, Manuel JiménezChicuelo”, Manuel RodríguezManolete” o Manuel BenítezEl Cordobés”.   
Plaza de toros de "Los Califas" de Córdoba
El 9 de mayo de 1965 se inauguró el actual “Coso de los Califas”. Aquel domingo sería  histórico para la ciudad, pues por la mañana miles de cordobeses se congregaron en las inmediaciones del desaparecido Hotel “Córdoba-Palace”, para asistir a la coronación canónica de la venerada imagen de la Virgen de los Dolores, y por la tarde tuvo lugar la primera corrida de toros en el nuevo palenque construido en los terrenos de la antigua Huerta de la Marquesa, situada entre las barriadas de Ciudad Jardín y de Los Olivos Borrachos.
Cartel de la inauguración de la plaza
Se lidiaron seis toros de Herederos de don Carlos Núñez, por los matadores cordobeses José María Montilla (blanco y plata), que cortó una oreja al primero y dio la vuelta al ruedo en el cuarto; Manuel Benítez “El Cordobés” (grana y oro), que cortó una oreja al segundo y obtuvo las dos y el rabo del quinto; y Gabriel de la Haba “Zurito” (rosa y oro), que cortó una oreja al tercero y las dos y el rabo al último de la tarde. La corrida fue amenizada por la Banda Municipal de Música del Ayuntamiento de Córdoba, y la recaudación fue a favor de la Asociación Española de Lucha contra el Cáncer. El cartel fue obra del pintor y escritor cordobés Mariano Aguayo, siendo editado por la Imprenta “La Verdad”.
Antes de la corrida, el alcalde de Córdoba, Antonio Guzmán Reina, el picador José de la Haba Torreras “Zurito”, el Presidente del Consejo de Administración de la Sociedad Propietaria de la plaza, José Rodríguez Jiménez, y el Presidente del Círculo Taurino de Córdoba, Carlos Valverde Castilla, esparcieron sobre el flamante redondel arena de la plaza de “Los Tejares”, mientras que miembros del Club Taurino Sevillano depositaron albero de la Real Maestranza de Sevilla. Indicar a modo de anécdota que la corrida iba a ser televisada en diferido al día siguiente por TVE, pero problemas de índole técnica lo impidieron.
Como apuntes históricos indicamos que el primer toro que saltó al redondel atendía por Cartujano, estaba marcado con el número 40 y era negro zaino. El resto del encierro, según orden de lidia, atendía por Bailaor, núm. 187, negro zaino; Recortito, núm. 125, negro bragado; Fogatero, núm. 163, negro zaíno; Catavino, número 170, negro zaino; y Corredor, núm. 181, negro zaino. El primer lance de la tarde corrió a cargo del diestro José María Montilla, que sin dejar salir a sus banderilleros a parar el toro, como entonces era habitual, toreó por verónicas. 
José María Montilla. Foto Framar
Precisamente fue Cartujano, el toro de la inauguración, el primero que saltó al callejón. Tras su intento de huida tomó tres varas, corriendo el primer puyazo a cargo del picador Francisco Sánchez “Ventolera”. El primer par de banderillas lo arponó Cristóbal Molina Alba “Minuto”, que previamente lo dedicó al público. El primer brindis de un matador de toros corrió a cargo de José María Montilla y fue para el público, correspondiendo al espada el honor de escuchar el primer pasodoble que amenizaba una faena de muleta en la nueva plaza.  El primer puntillazo lo instrumentó con éxito José López Fuentes.
El primer matador en visitar la enfermería fue Manuel Benítez “El Cordobés”, a quien Bailaor, segundo de la tarde, le dio una cornada en la axila derecha que le impedía continuar la lidia, pero el genio de Palma del Río, tras ser intervenido en la enfermería, decidió volver al ruedo para lidiar al quinto, al que cortó las orejas y el rabo. “El Cordobés” declinó salir a hombros por la puerta grande al encontrarse herido. Tampoco lo hizo, por respeto a su compañero herido, en un gesto de torería Gabriel de la Haba “Zurito”.
"El Cordobés". Foto Framar
Actuaron en la primera corrida de toros las siguientes cuadrillas:
José María Montilla. Picadores: Francisco Sánchez “Ventolera” y Andrés Garrido “El Gordo de Linares”. Banderilleros: Cristóbal Molina Alba “Minuto”, Julián Álvarez y Juan Márquez Sierra.
Manuel Benítez “El Cordobés”. Picadores: Juan María García “Palero” y José Ramos, que sustituía a Cristóbal Díaz “Ratón”. Banderilleros: Mariano Guerra, Paco Ruiz y Pepín Garrido.
Gabriel de la Haba “Zurito”. Picadores: Manuel Pérez y Rafael González Alcaide “El Pela”. Banderilleros: Cristóbal Sánchez “El Niño del Brillante”, y sus hermanos  Manuel y Antonio de la Haba Vargas.
Indicar que la plaza, obra del arquitecto José Rebollo Dicenta, fue bendecida el día anterior a su inauguración por Paulino Ortiz Molina, párroco de la Iglesia de Los Olivos Borrachos, desencajonándose a continuación la corrida de toros. El primer festejo fue presidido por José Ortega Pérez, Comisario del Cuerpo Nacional de Policía, que estuvo asesorado por el veterinario Manuel Daimiel Contreras y el banderillero Rafael Saco “Cantimplas”. Como Delegado Gubernativo actuó Ángel García García.
Gabriel de la Haba "Zurito"
Aforo de la plaza: En numerosos libros, revistas y portales taurinos se ofrece un dato erróneo que para nada guarda relación con la realidad, reproducido por el hecho de figurar así en la prestigiosa enciclopedia “Los Toros”, de José María de Cossío, obra que lo data en 16.900 espectadores. Al parecer era la cifra prevista cuando el proyecto arquitectónico contemplaba la mitad de vomitorios de los que definitivamente se construyeron para lograr mejor accesibilidad y evacuación, modificación que provocó que el aforo real fuera de 14.842 localidades, dato fidedigno que nos facilitó el empresario cordobés Antonio Pérez-Barquero Herrera, extraordinario y meticuloso aficionado que se encargó personalmente de verificarlo. 
Interior de la nueva plaza. Foto FIT
Posteriormente, en el año 2003, el aforo volvió a disminuir hasta las 14.621 localidades debido a las reformas que fueron llevadas a cabo en el recinto, dato que nos fue confirmado por Tomás González de Canales,  entonces Presidente del Consejo de Administración de la Sociedad Propietaria de la plaza.
Categoría de la plaza. También sobre este aspecto conviene recordar que en mayo de 1965 el coso abrió sus puertas siendo de segunda categoría, pero ese mismo mes fue clasificado como de primera por el Ministerio de la Gobernación, en reconocimiento a la importancia de Córdoba en la historia del toreo, calificación que fue comunicada mediante oficio al Gobierno Civil de Córdoba. Como este ascenso no figuraba en el Reglamento Taurino de 1962, la nueva categoría no estuvo exenta de confusión entre aficionados y medios de comunicación especializados.