domingo, 25 de junio de 2023

EL TORO NO PONE A CADA UNO EN SU SITIO

Por Antonio Luis Aguilera

Manuel Escribano. Foto Diario de Sevilla

Dicen que el toro pone a cada uno en su sitio, pero no siempre se cumple este aserto. Los que de verdad ponen y quitan son los gestores de las empresas taurinas, y no todos han mamado el respeto a la tradición, es decir, a los toreros y sus éxitos en los ruedos. Sirvan de ejemplo los casos de Manuel Escribano, a quien injustamente dejaron fuera de Madrid, o el de Paco Ureña, al que inmoralmente excluyeron de la corrida de la Beneficencia, programada este año para el domingo 18 de junio con dos puestos libres, para incluir a los triunfadores de san Isidro, a la que se cambió la fecha un día, al sábado 17, para favorecer la contratación de Sebastián Castella, legítimo triunfador pero anunciado previamente en la plaza de Istres para el día señalado, que se cambió por estar apoderado por Matilla, uno de los taurinos más poderosos del complejo entramado del toreo.

Rotundamente, no. En esta época el toro no pone a cada uno en su sitio, como cuando hace años un torero triunfaba en Madrid o Sevilla, pues los empresarios actuales, a diferencia de los de otras calendas, no solo son empresarios, sino apoderados —¿o simplemente comisionistas, si hablamos claro?— de uno o varios toreros, algunos son ganaderos —algo otrora reservado a las grandes figuras del toreo, que  hoy no está al alcance de la mayoría de los diestros destacados—, acaparadores de corridas, que compran para revender cuando escasean las de otras ferias, y miembros de un excluido grupo, donde cobra primacía el intercambio de toreros entre los que controlan las ferias de la temporada, aunque ello vaya en detrimento de los intereses de otros toreros, de la afición y, en definitiva, de la propia Fiesta. 

Juan Ortega. Foto Diario "El Mundo"

El incontestable triunfo de Manuel Escribano en la feria de Sevilla, que no fue sino otro más en el eslabón de la gloriosa trayectoria del  admirado torero de Gerena, denunciaba su vergonzosa exclusión en los carteles que confeccionaron para Madrid el señor García Garrido, gestor de viajes aterrizado en el negocio taurino, y el señor Casas, indómito charlatán que ante cualquier micrófono proclama odas exaltando la grandeza y verdad del toreo, aunque después, por ejemplo, no tenga reparos en dejar fuera de san Isidro a Juan Ortega, un espada del gusto de Madrid, porque el sevillano, que posiblemente es quien más despacio y reunido torea de todo el escalafón, decidió poner en otras manos el rumbo de su carrera, esa que el taurino francés tuvo aparcada varios años sin prestar ningún interés hasta la grandiosa epifanía de Linares y posterior confirmación en Jaén del torero de Triana. 

Paco Ureña en la corrida de Victorino. Foto Plaza 1

No, el toro no pone a cada uno en su sitio, porque entonces, por encima de intereses entre grupos de poder, Paco Ureña habría toreado la corrida de Beneficencia como legítimo triunfador de la feria de san Isidro. No se puede ofrecer la vida con más verdad para conseguir un triunfo legítimo, ni torear con mayor entrega y pureza, echando la moneda arriba dispuesto a dejarse matar si fuera necesario, como tan real y espeluznantemente hizo el de Cartagena en la seria y brava corrida de Victorino, donde no salió de la plaza a hombros por la puerta grande por la insensibilidad de un horroroso aficionado, el presidente  de la corrida, que ya debería estar cesado, obstinado en no atender una petición a todas luces mayoritaria y negarle el trofeo que le habría permitido salir en volandas, decisión que sirvió en bandeja a la empresa la exclusión del gran torero murciano, para cambiar la fecha y satisfacer compromisos empresariales de mayor calado entre los colegas que mueven los hilos del negocio. «¡Indecente!», así lo calificó el maestro Paco Ojeda en los micrófonos del programa «Clarín» de RNE.

No, el toro no pone a cada uno en su sitio. Aquí los que ponen y quitan son los insensibles comisionistas del toreo, los que gestionan las plazas para poner y quitar a los suyos, favorecer a otros cobradores de porcentajes como ellos, que con toda seguridad revertirán el favor, mantener a raya a los apoderados independientes, y organizar las ferias excluyendo a quienes demostraron su inmensa torería en el ruedo y ante el toro —que es donde tienen que hablar los toreros tener méritos sobrados para estar anunciados en los mejores carteles. 

jueves, 1 de junio de 2023

MEJORES ÉPOCAS

Por Antonio Luis Aguilera

Plaza de "Los Califas" de Córdoba

Terminada la mini feria taurina de Córdoba, con el amargo sabor de la decepción por la mala presentación de las corridas de toros, lo que ha causado malestar y desconfianza con la empresa y los equipos presidenciales, que han hecho la vista gorda aceptando la lidia de animales impropios de la categoría de la plaza, es de suponer que las puertas del recinto no volverán a abrirse este año para ningún festejo. No será porque económicamente se haya dado mal, que no lo ha parecido, ni porque falten novilleros y becerristas cordobeses que tras los duros meses de calor puedan citarse con la afición, sino porque esta es la política de las empresas que sucesivamente explotan el coso: ninguna quiere saber nada de toros después de feria. Y si el contrato con la propiedad de la plaza no obliga a otra cosa, pues el que quiera más que venga el año que viene.

De esta forma, como la pescadilla que se muerde la cola, el abandono por falta de programación incentiva el deterioro taurino de la ciudad que fue definitiva en el toreo, que mientras aguarda la llegada de otro príncipe azul, que no suele aparecer espontáneamente, seguirá viviendo del recuerdo de su historia, esa que cada vez es menos conocida, porque los aficionados mayores van desapareciendo y los jóvenes, que últimamente acuden en buen número a la plaza, ante la falta de actividad es muy probable que puedan terminar aburriéndose, y dejen de interesarse por formarse de verdad, por conocer a fondo el toreo, su historia y tradición, la liturgia, sus normas, su arraigo cultural y el respeto que merecen los valores de la Tauromaquia como escuela de vida.

Manuel Benítez "El Cordobés". Foto Framar

A partir de este mes de junio, la plaza será otro año la más amplia sala de conciertos de la ciudad en las noches de verano. Nada que ver con los festejos que se programaban en los primeros años de existencia del coso, cuando en el estío se anunciaban novilladas y becerradas nocturnas con rifas de regalos. Ahora, aquellas taquillas de sol y de sombra se han convertido en bares y restaurantes, que aprovechan las amplias terrazas de los aledaños de un recinto ideado en años de vacas gordas, aprovechando el tirón de Manuel Benítez Pérez, un genio del toreo que llenaba las plazas cualquier día de la semana anunciándose con “dos más”. Los socios propietarios debieron suponer que la inercia taquillera de «El Cordobés» continuaría, y no dudaron en levantar la magnífica plaza de «Los Califas», posiblemente la más cómoda y de mejor accesibilidad de España, que habría de notar desde 1971 la retirada de los ruedos del «Huracán de Palma del Río», que la llenó en siete ocasiones de las trece en que hizo el paseíllo como matador de toros, mientras en cuatro rozó el lleno, y en dos el aforo se cubrió en tres cuartos. Su balance: 23 orejas y 8 rabos. 

La plaza en la actualidad, después de la feria taurina

Sin embargo, aunque parezca mentira por el impresionante tirón taquillero de Benítez, el cartel de «no hay billetes» se colgó en las taquillas de «Los Califas» por primera vez el 25 de mayo de 1985, con una corrida de Victorino Martín de Andrés, ganadero que había impactado en Córdoba desde el año anterior que se presentó. Aquella tarde  salieron a hombros José Antonio Campuzano, vestido de lila y oro, que cortó una oreja al primero, dio la vuelta al ruedo en el tercero, y cortó las dos orejas al quinto; y su hermano Tomás, que con un terno tabaco y oro cortó una oreja al segundo, otra al cuarto y las dos al sexto. Les acompañaron en volandas por la puerta grande el propio Victorino Martín y Julio Presumido, mayoral de la ganadería, tras una corrida de las que hace afición, donde en reconocimiento al gran juego del encierro fue premiado con la vuelta al ruedo el sexto: Bailaor, número 121, 538 kilos, negro bragado. 

Alternativa de Finito de Córdoba. Foto Arjona

Tras cuatro años de romance con la afición cordobesa (1984/1987), Victorino rompió lazos el 28 de mayo de 1988, cuando decidió retirar la corrida de la tarde por haber sido rechazados dos ejemplares por falta de trapío, negándose a  completar el encierro con otros toros de su hierro. Por fortuna no iba a tardar la plaza en reverdecer sus tardes de gloria, pues estaba por llegar el torero que más veces la ha llenado colgando el cartel de «no hay billetes»: Juan Serrano Pineda «Finito de Córdoba», que lo consiguió de novillero con picadores, la tarde del 23 de mayo de 1990, en un inolvidable y maravilloso mano a mano con Rafael González «Chiquilín», el espigado torero de la «Piedra Escrita» (Santa Marina). De matador de toros, el espada de «El Arrecife», (La Carlota-Córdoba), colgaría el cartelito en seis ocasiones: el 23 de mayo de 1991, la tarde de su alternativa, otorgada por Paco Ojeda con Fernando Cepeda de testigo y toros de Torrestrella, —por cierto, ese año pasaría a la historia del coso por lograr el récord de venta de abonos con 6.500 títulos—; a las que habría de sumar el 30 de mayo de 1992, alternando con Emilio Muñoz y «Espartaco» con toros de Juan Pedro Domecq; 28 de mayo de 1993, con idéntico cartel y toros de Daniel Ruiz y José Luis Marca; el día siguiente, 29 de mayo, en reñido mano a mano con Rafael González «Chiquilín», con toros de Juan Pedro Domecq y uno de Sancho Dávila; 27 de mayo de 1995, mano a mano con Rivera Ordóñez con toros de Juan Pedro Domecq; y por último el 26 de mayo de 2009, actuando con José Tomás y José Luis Moreno, con toros de Las Ramblas

Mas no queda ahí la cosa, porque además de ostentar el récord colgando el cartel de «no hay billetes» (uno de novillero y seis de matador), Juan Serrano también llenó el coso como novillero el 22 de junio de 1990, en su segundo mano a mano con Rafael González «Chiquilín»; y como matador en otras tres ocasiones: 29 de mayo de 1992, actuando con Paco Ojeda y «Joselito» lidiando toros de Torrestrella y uno de Herederos de Carlos Núñez; 25 de mayo de 2000, con Enrique Ponce y «El Juli», con reses de Torrestrella; y el 28 de mayo de 2008, actuando con José Tomás y Daniel Luque con un encierro de Jandilla y Vegahermosa. A este apabullante palmarés hay que añadir un importante número de corridas donde la plaza registró tres cuartos de entrada. Así pues, «Finito de Córdoba» y Manuel Benítez «El Cordobés», por este orden, han sido los toreros de mayor tirón taquillero en la historia de la plaza cordobesa (1965/2023).

"Finito" y "Chiquilín" de novilleros. Foto A.J. González (D. Córdoba)

Hemos recordado las épocas doradas de «Los Califas», pero además hubo otras donde la plaza registró grandes afluencias de público, para vivir ilusionada el toreo de otros espadas de la tierra, como José María MontillaGabriel de la Haba «Zurito», Manuel Cano «El Pireo», Florencio Casado «El Hencho», Fernando TortosaAgustín Parra «Parrita», José Luis Moreno... Lo importante es la actividad, que se trabaje con los chavales de la cantera que quieren ser toreros buscando el compromiso de instituciones públicas, propietarios de la plaza, peñas y barrios para organizar festejos menores y fomentar la ilusión con los novilleros cordobeses. En definitiva, que además de cuidar la programación de la feria de mayo y no defraudar como este año con la mala presentación del ganado, se trabaje por Córdoba con la misma ilusión que llegó para regentar la plaza José María Garzón, cuando le fue adjudicada por vez primera una de la máxima categoría. Por otra parte, la Delegación de Gobierno de la Junta de Andalucía debe evaluar la actuación de los equipos presidenciales designados, que este año han logrado poner de acuerdo a toda la crítica en los dos días que ha durado la feria.

Plaza de toros en 1965, año de su inauguración. Foto Paco Muñoz

Aprovechando los recuerdos importantes de la plaza cordobesa, insistimos una vez más que su aforo no es de 16.900 localidades, como se reproduce en libros, revistas y portales taurinos. Se trata de un dato erróneo consignado en la enciclopedia «Los Toros» de don José María de Cossío. Esa fue la cifra proyectada por el arquitecto don José Rebollo Dicenta, cuando se contemplaban la mitad de los vomitorios construidos. Finalmente, el aforo quedó en 14.842 localidades, dato que nos facilitó don Antonio Pérez-Barquero Herrera, que lo verificó personalmente siendo empresario con sus cuñados, los hermanos José y Manuel Flores Cubero «Camará»Más tarde, en 2003, el aforo volvió a disminuir hasta 14.621 localidades por las reformas ejecutadas para facilitar el acceso a personas con limitaciones físicas, lo que nos fue confirmado por don Tomás González de Canales, presidente del Consejo de Administración de la Sociedad Propietaria de la plaza.

lunes, 22 de mayo de 2023

DESDE EL TENDIDO 4

Por Antonio Luis Aguilera

Andrés Roca Rey sale a hombros en Córdoba. Foto Manuel Murillo (Diario Córdoba)

El pasado fin de semana se celebraron las dos corridas de toros de feria programadas en el coso de «Los Califas». La empresa ofreció unos carteles atractivos que, a pesar de la incertidumbre meteorológica, llevaron hasta la plaza a un gran número de espectadores el sábado por la tarde, cuando el aforo se cubrió en más de tres cuartos de la totalidad, y que por la intensa lluvia caída fue aplazado hasta el domingo a las doce del mediodía. Menos tirón tuvo el programado para ese mismo día por la tarde, donde los espectadores solo cubrieron algo más de un cuarto del aforo. 

Lo primero a destacar es el considerable aumento de público y la gran respuesta a la oferta y trabajo previo de la empresa, que desde antes de Navidad puso a la venta los abonos con interesantes ventajas para quienes entonces los compraran, con garantía de devolución en caso de no estar de acuerdo con los carteles. Todo un acierto de «Lances de Futuro», que con esta atractiva forma de venta consiguió doblar el número de abonados de la plaza, que este año han rondado los 2.200. 

Lo segundo, que ese acierto puede durar poco ante la decepcionante presentación del ganado adquirido para Córdoba, donde se han lidiado toros impropios de una plaza de primera categoría, prevaleciendo en ambos encierros ejemplares sin remate, anovillados, indignos por su falta de trapío de saltar a una plaza de primera categoría, donde ha quedado de manifiesto la nefasta actuación de los equipos presidenciales, que han hecho un flaco favor a la historia taurina de la ciudad permitiendo encierros de plazas no de segunda, sino de tercera categoría. 

El domingo por la mañana se lidió la corridita de Domingo Hernández, una escalera presidida por dos zambombos y cuatro novilletes indignos del coso. «Morante de la Puebla» estuvo aseado con bellas reminiscencias gallistas ante el grandullón que abrió plaza, destacando un torerísimo y arriesgado  quite a cuerpo limpio que hizo a «Lili» a la salida de un par de banderillas; Juan Ortega, que no tuvo opciones con su lote y solo pudo dibujar alguna pincelada de su gran clase, estuvo francamente mal con la espada, dándose la circunstancia que su segundo, un manso de libro emplazado de salida en los medios, ante la escandalosa protesta del público no aficionado, fue devuelto antirreglamentariamente por eso, por ser manso, lo que manifiesta el escaso criterio del palco; y Andrés Roca Rey fue el gran triunfador del festejo, cortando tres orejas que debieron de ser cuatro, porque la faena y estocada al sexto era de dos y fue premiada con una. El peruano, que anda a gorrazos con los toros, le formó un alboroto a esos ejemplares que debieron recordarle su etapa de novillero, a los que estoqueó con la misma  contundencia que toreó, abandonando la plaza a hombros por la puerta grande.

En la plomiza y algo lluviosa tarde del domingo volvieron a lidiarse los toros de Álvaro Núñez Benjumea, corrida muy desigual, suelta y mansa en general, con cuatro ejemplares faltos de remate y anovillados, donde «Finito de Córdoba» dejó pinceladas de su clase en el saludo por verónicas al que abrió plaza, que acabó echándose antes de que el torero entrara a matar; Alejandro Talavante, que cortó una cariñosa oreja, demostrando que, aunque quiere, está lejos de ser el torero que dejó la profesión hace años en Zaragoza; y Pablo Aguado, que hizo el esfuerzo por volver a ser el torero que parece desaparecido y espera el aficionado. 

Poca historia la de un ciclo corto donde hubo más sombras que luces, pues la empresa ha comprado un ganado impresentable para una plaza de primera categoría y, lo que es peor, la autoridad gubernativa se lo ha consentido. La ilusión de los aficionados que fueron al coso se tornó en decepción a la salida, esos pocos que, como sentenció «Jesulín de Ubrique», caben en un autobús. Así las cosas, vendiendo humo, como este año ha hecho el señor Garzón, Córdoba volverá a dar la espalda a esa plaza que la propiedad procura rentabilizar con conciertos musicales y bares ubicados en las antiguas taquillas, para aprovechar con veladores las amplias terrazas de los exteriores del inmueble. Una pena.

lunes, 15 de mayo de 2023

SALIDA A HOMBROS DE MANUEL ROMÁN

Por Antonio Luis Aguilera

Salida a hombros de Manuel Román. Foto José Luis Cuevas

El pasado sábado se inauguró la temporada cordobesa con el primero de los tres festejos de abono confeccionados por «Lances de Futuro». Se trataba de una novillada con picadores donde hacía la presentación ante sus paisanos el joven novillero Manuel Román, que salió a hombros por la puerta grande, gracias a sus muchos partidarios y el escaso pulso de un palco que más que la presidencia de una plaza de primera categoría parecía una tómbola de feria. El titular en esta ocasión, don Jesús Coca, aficionado en posesión del certificado del curso de presidencias taurinas que expide la Asociación Nacional de Presidentes de plazas de toros españolas, y candidato a concejal de un partido político para las elecciones municipales, parecía estar en campaña electoral, y para no defraudar a los miles de seguidores del novillero otorgaba sin reparos las orejas que estos solicitaban, incluidas las que premiaban infames golletazos, como el instrumentado al segundo ejemplar, o las dos que recompensaron el trasteo del novillo sobrero de regalo, que facilitaron la puerta grande a una faena que tuvo las propiedades del agua, sin color, olor ni sabor, para no tener que aguantar la bronca que se habría llevado en caso contrario, lo que puso de manifiesto que el aguante a la hora de hacer cumplir el reglamento no se aprende en un cursillo intensivo de presidentes. En definitiva, una puerta grande para el novillero, que ojalá no sirva para confundir al muchacho y sus mentores, y sonoro petardo como aficionado del presidente de la novillada.

Lo mejor de la tarde fue el ambiente que reinó en la plaza, que registró una gran entrada tratándose de una novillada con picadores: medio aforo. Ese fue el gran éxito de Manuel Román: meter en el coso de «Los Califas» a siete mil personas, y que las taquillas registraran un movimiento que hacía décadas que no se conocía para un festejo menor. Increíble el ambiente de los bares y restaurantes próximos a la plaza, que fue magnífico antes, durante y después de la corrida. El espectáculo de los toros volvió a demostrar con evidencias su impacto económico, que en esta ocasión benefició al comercio de un barrio deprimido y olvidado por la clase política, que solo suele visitarlo por elecciones para pedir el voto prometiendo el oro y el moro, o cuando hay toros para presenciarlos, por supuesto de «beneficencia», cómoda y gratuitamente en el callejón.

En circunstancias normales, la salida a hombros por la puerta grande del jovencísimo novillero de la plaza de la Lagunilla, por el gran éxito taquillero, debería motivar a la empresa para repetir su actuación. Pero como hemos dicho anteriormente, las circunstancias que propiciaron el triunfo tuvieron bastante de artificio, y es probable que la prudencia aconseje, de momento, cuidar a ese interesante proyecto de torero que encarna Manuel Román, que posiblemente necesita del sabio consejo de un profesional competente, de un maestro del toreo experimentado que le ayude a asimilar los conceptos fundamentales que son las claves del toreo, como la colocación correcta, la distancia de cada animal, torear encajado... Eso solo puede aprenderlo de un profesional con capacidad para enseñar de verdad, que además le transmita una buena dosis de confianza, seguridad e ilusión por abrirse paso en un mundo dificilísimo. Cualidades no le faltan.

sábado, 6 de mayo de 2023

MANUEL ROMÁN SE PRESENTA EN CÓRDOBA

Por Antonio Luis Aguilera    

Manuel Román. Foto Philippe Latour

Tras debutar con picadores el pasado 28 de febrero en Linares, el novillero Manuel Román Álvarez, que tanta expectación levantó el pasado año toreando festejos sin caballos, se presentará ante sus paisanos el sábado 13 de mayo —festividad de la Virgen de Fátima— en el coso de «Los Califas» de su Córdoba natal, donde se encerrará en solitario con cuatro novillos toros de las ganaderías de Jandilla y Fuente Ymbro, en el primer festejo del abono de la feria de mayo organizada por la empresa «Lances de Futuro», que se compone de una novillada y dos corridas de toros el siguiente fin de semana.

La joven promesa de la Plaza de la Lagunilla cordobesa, el recoleto lugar donde hace años otro Manuel, que por su majestuosa torería está en los altares de la Tauromaquia, también soñó con ser figura del toreo, ha destacado por el excelente trazo de su toreo y la capacidad de pensar y resolver en la cara de los novillos. Además, por su juventud y torería, ha conectado con no pocos aficionados, a los que desde su etapa de becerrista moviliza para acompañarle en sus actuaciones, y ha conseguido algo nada fácil: generar ilusión en Córdoba, la ciudad que en otros tiempos fuera definitiva en el toreo y hoy anhela tener un torero de postín que la represente en los ruedos.

Manuel Román. Foto Philippe Latour

La encerrona de Manuel Román en el coso de «Los Califas» será la cuarta protagonizada en esta plaza por un novillero con picadores, y la primera donde se lidiarán cuatro ejemplares. Las tres anteriores, anunciadas con seis novillos-toros, fueron las siguientes:

La primera la protagonizó el cordobés Rafael González «Chiquilín», que el 27 de septiembre de 1991 hizo el paseíllo para lidiar un encierro de la ganadería de don José Luis Marca Rodrigo. Con un aforo de media plaza, el balance del espada del barrio de Santa Marina, que vestía de verde botella y oro, fue: ovación, oreja, palmas, silencio, oreja, ovación y silencio en el sobrero que regaló en séptimo lugar. Salió a hombros.

La segunda se celebró el 5 de octubre de 1996, fecha donde se anunció un encierro de la ganadería de doña María Luisa Domínguez Pérez de Vargas, para el novillero cordobés Manuel Romero Santiago «Romero de Córdoba», que vistiendo un traje blanco y oro, con un aforo de un cuarto de plaza, ofreció una gran tarde de toros, saliendo a hombros junto a don Luis Saavedra, mayoral de la célebre ganadería, que con orgullo pudo contemplar como le daban la vuelta al ruedo al sexto utrero, de nombre Topamucho, número 60, negro, con 490 kilos. El balance del novillero fue: vuelta, oreja, oreja, vuelta, ovación tras aviso y dos orejas. Aquella tarde figuró en la cuadrilla del novillero cordobés la picadora Eva Armenta Bonilla, que fue derribada por el bravo pedrajas que picó y hubo de ser atendida en la enfermería, donde se le diagnosticó una contusión cervical.

Y la tercera encerrona la protagonizó el 20 de octubre de 1996 el novillero de Herrera (Sevilla), afincado en Antequera (Málaga), Juan Muriel Álvarez, que de verde botella y oro, ante un aforo de un cuarto de plaza, lidió cuatro utreros de don Juan Antonio Ruiz Román y dos de Casa de los Toreros (3º y 6º), con el resultado de oreja, oreja, vuelta, oreja, vuelta y vuelta.

Deseamos que los utreros seleccionados para esta encerrona, por el prestigio de sus ganaderías, permitan al nuevo novillero del barrio de Santa Marina expresar la calidad de su toreo y triunfar en la presentación ante su afición, que lo espera y anhela su triunfo en el ruedo. La misma que confía en su capacidad de llevar público a la plaza, para que la empresa tenga motivos para repetirlo. Ojalá entonces estuviera acompañado por otros chavales cordobeses que destacan como becerristas y tienen previsto el debut con los del castoreño, como David Fuentes «Bocanegra», por cuyas venas corre la sangre del histórico matador de toros cordobés Manuel Fuentes Rodríguez «Bocanegra», y abriendo plaza alguno de esos novilleros también cordobeses que llevan años aguardando la ocasión de presentarse ante sus paisanos, como Rafael Reyes, que se ha presentado con plazas montadas en Madrid pero no en «Los Califas», o José Antonio Alcalde

Sería maravilloso prestar atención a los novilleros cordobeses, la asignatura pendiente de José María Garzón, y trabajar por buscar una noble y atractiva competencia, como aquella que hace tres décadas protagonizaron dos novilleros inolvidables, que en pie de guerra arrastraron hasta la plaza de Ciudad Jardín a miles de seguidores: «Finito» y «Chiquilín».


jueves, 4 de mayo de 2023

MUNDOTORO TELEVISIÓN

Por Antonio Luis Aguilera 

Mundotoro Televisión

    

Terminó la feria de Sevilla, un ciclo de enorme atractivo e interés donde pudieron contemplarse grandes tardes de toros y toreros. Para quienes la seguimos por televisión debutaba «MUNDOTORO TV», una nueva plataforma televisiva que, con su atractiva llegada económica para las empresas de Sevilla y Madrid, había propiciado el cierre de «Canal TOROS de MOVISTAR». El hecho de retransmitir en streaming, a través de Internet, provocó rechazo y preocupación entre la afición, que finalmente hubo de aceptar que era la única solución para continuar estando presente, a través de la televisión, en las grandes ferias y de esta forma seguir el apasionante curso de la temporada,

El debut tuvo lugar el domingo 9 de abril en Sevilla, fecha donde la falta de previsión sorprendió en fuera de juego al nuevo canal televisivo, que en una tarde tan señalada en el calendario de la temporada pegó un sonoro petardo que se escuchó en toda España. Porque en toda España hubo problemas de conexión, siendo miles los abonados que no accedieron a las imágenes que habían suscrito hasta la lidia del cuarto toro de la tarde. Sorpresa mayúscula, estupefacción general, sensación de engaño y nostalgia de la plataforma anterior… La reacción de los responsables fue rápida, pues al día siguiente se ofreció a los perjudicados rescindir el contrato o ser indemnizados con una mensualidad gratis. Y lo que es mejor, las retransmisiones empezaron a ganar en calidad de visualización, aunque es cierto que todavía faltan por ajustar algunos instantes donde las imágenes se detienen, mientras un círculo gira como una noria indicando que se produce fallo de la conexión.

En cuanto a la retransmisión en sí, el cambio del equipo de locución ha sido notable, pues si bien se mantiene el esquema aplicado en la plataforma anterior, que trata de armonizar el hilo conductor mantenido por el periodista David Casas, comentarista principal, con las intervenciones de un matador de toros, Fernando Cepeda o Eduardo Dávila Miura, y del aficionado Domingo Delgado de la Cámara, opinamos que en esta parcela hay bastante que mejorar. 

La prudencia en los comentarios que se observaba en la anterior plataforma queda lejos de la pretensión del señor Delgado, empeñado en impartir cada tarde un curso intensivo de Tauromaquia de una densidad poco digerible, recordando aquellos momentos que de niños vivimos en la escuela, donde nunca  faltaba el nene de la mano levantada, anhelando dar respuesta a todas las preguntas de la señorita. No debe olvidarse que «Mundotoro Tv» es un canal para aficionados a los toros, y la mayoría, salvo recordarle fechas o hechos puntuales, tiene conocimientos suficientes para seguir la corrida con las palabras precisas, como se sigue el festejo en la propia plaza, para que cada tarde de corrida no se tengan que acordar de aquel niño de la clase de infantil.

En cuanto a los matadores de toros que han intervenido, destaca la participación de Fernando Cepeda, que con prudencia y conocimientos no solo ha estado oportuno en sus juicios y comentarios, sino que ha brillado cuando ha sabido corregir al señor Delgado en temas tan delicados como difíciles de probar, cuando en sus juicios censuraba corridas  con toros sospechosos de pitones o demasiado astigordos. Con buen criterio, el maestro Cepeda mostraba su desacuerdo y pedía no sembrar confusión con comentarios de sospechas injustificadas. 

Deseamos que la nueva oferta televisiva continue con la calidad de realización mostrada durante el ciclo abrileño, y se cuiden todos los aspectos técnicos que sean mejorables e inciden de forma determinante en la calidad de las retransmisiones.

lunes, 17 de abril de 2023

MEDIA OPORTUNIDAD

Por Antonio Luis Aguilera

Borja Jiménez, Lama de Góngora, Rafael Serna, Ángel Jiménez, 
José Ruiz Muñoz, y Juan Pedro García "Calerito". Foto Arjona

Si difícil es lograr que a los toreros sevillanos que no tienen padrino los pongan en la Maestranza, más lo es catalogar la idea empresarial de otorgarles media oportunidad, como el que ofrece un plato de lentejas por aquello de las tomas o las dejas, con una caridad impostada, fría, arrogante, insensible e irrespetuosa para el toreo y para los toreros que luchan por abrirse camino en el difícil mundo del toro, el que algunos empresarios como el sevillano convierten en el más difícil todavía para los que anuncia en ese cartel de la oportunidad, donde rifan seis toros para seis toreros, mientras en el amplio abono hispalense se contratan sí o también a espadas con más ferias que el teatro chino, aunque no interesen a nadie, al estar dirigidos por los influyentes comisionistas del toreo. 

Hablando en plata: ¿qué atractivo tiene para el público la inclusión en la feria de los diestros que han vuelto este año —sin que nadie los reclame— tras una fugaz retirada, o la de esos otros que retornan cada primavera como los vencejos sin llevar a nadie a la plaza? ¿Incluirían fuera del abono a tanto jeringo frío y olímpico velocista que repiten sin decir nada en una plaza tan sensible para el toreo como Sevilla? Rotundamente, no. Mas es primordial mantener las buenas relaciones con las familias del negocio, para que los comisionistas no tengan dificultades en obtener sus réditos en el coso del Baratillo, por mayo en Las Ventas, y después en el resto de ferias controladas por quienes se devuelven favores en el intercambio de cromos en que han convertido el toreo.

No es nuevo que las empresas taurinas ofrezcan oportunidades buscando su propia rentabilidad, bien sea para quitarse de en medio al humilde que les da la coña implorando como un martillo pilón, o para satisfacer al torerito del comisionista que no quiere abrir plaza, y para ello colocan en un cartel de figuras a un novillero al que dan la alternativa. De esta forma le toca la lotería al muchacho, sale rentable a la empresa y resuelve el capricho del comisionista y del comisionado. Pero generalmente toda la vida se ofrecieron oportunidades con una corrida de seis toros para tres matadores. Por eso debe de ser durísimo que a seis toreros que se han preparado a conciencia para estar en Sevilla les ofrezcan media oportunidad. El plato de lentejas, advirtiéndoles que hay cola esperando, la limosna que nunca darán a tanto comisionado protegido, que reaparece o vuelve cada año por abril sin interés para el aficionado, porque lleva temporadas sobreviviendo en las ferias por lo que fue en el toreo, mientras hoy no es capaz de preguntar ni a la hora que empieza la corrida. La media oportunidad es como la media verdad: media mentira. La que ayer hubieron de aceptar a la trágala seis toreros sevillanos a los que se ofreció la "piadosa" oportunidad de jugarse la vida con un solo toro. Igual que un festival, sin beneficio alguno, pero de luces y con el animal en puntas. ¿Eso es preocuparse por la Sevilla taurina y su cantera?